En Criptoterrestres.com, hemos mencionado en diversas ocasiones el caso del USS Nimitz, un incidente que destaca no solo por la calidad de sus testigos, sino por la evidencia documental que lo respalda. Este avistamiento, ocurrido en 2004 frente a las costas de California, es uno de los eventos UAP mejor documentados de la historia. Gracias a grabaciones de radar, sensores avanzados y testimonios de pilotos de combate, se trata de un caso que desafía las explicaciones convencionales. Además, con la reciente atención del Congreso de EE.UU. sobre los fenómenos aéreos no identificados, su relevancia sigue creciendo. ¿Qué ocurrió exactamente aquel día en el Pacífico? ¿Es esta región una zona caliente de UAPs en la actualidad? Vamos a sumergirnos en los detalles.
Días previos: ecos en el radar y un misterio en el aire
Los primeros indicios de que algo extraño estaba ocurriendo en el océano Pacífico comenzaron varios días antes del 14 de noviembre de 2004. A bordo del USS Princeton, un crucero de misiles guiados de la clase Ticonderoga, que formaba parte del grupo de ataque del portaaviones USS Nimitz, los operadores de radar notaron una serie de contactos inusuales.
Estos objetos desconocidos aparecían y desaparecían en sus pantallas sin una explicación clara. No se movían como aviones convencionales, ni seguían patrones lógicos. Eran capaces de detenerse en el aire, cambiar de dirección abruptamente y alcanzar velocidades imposibles en cuestión de segundos. Intrigados y algo escépticos, los operadores recalibraron sus sistemas pensando en una falla técnica. Pero las anomalías persistían. Algo estaba allí.
El USS Princeton, equipado con el avanzado sistema de radar SPY-1, fue clave en la detección de estos objetos. Este radar, diseñado para rastrear misiles y aviones enemigos a grandes distancias, registró movimientos imposibles que ningún artefacto humano podía realizar. Tras varios días de detección, el mando decidió tomar medidas.
El día del encuentro: lo imposible se hace real
El 14 de noviembre, con las detecciones en aumento y la incertidumbre creciendo, el USS Princeton contactó al USS Nimitz. Se ordenó a un par de cazas F/A-18F Super Hornet del escuadrón Black Aces que se dirigieran a investigar.
Uno de esos cazas era pilotado por el Comandante David Fravor, un aviador experimentado y cuya declaración en el Congreso fue impactante. Al llegar a la zona indicada, los pilotos no tardaron en notar algo inusual: en la superficie del océano, una perturbación en el agua revelaba lo que parecía ser un objeto sumergido. Era como si algo gigantesco se encontrara justo debajo, alterando la calma del mar. Pero lo que más les llamó la atención no estaba en el agua, sino flotando sobre ella.
A escasos metros de la superficie, se encontraba un objeto blanco, ovalado, sin alas ni medios de propulsión visibles. Tenía la apariencia de una pastilla de Tic-Tac gigante, y se movía de forma errática, como si estuviera explorando la zona.
Fravor decidió acercarse. Mientras descendía en espiral, el objeto pareció «notarlo» y, de repente, reaccionó con un movimiento imposible. En un instante, el Tic-Tac aceleró a una velocidad inalcanzable para cualquier aeronave conocida y desapareció del campo de visión en menos de un segundo.
La sorpresa de los pilotos fue total. ¿Cómo era posible? ¿Qué clase de tecnología podía desafiar las leyes de la física de esa manera?
Una huida imposible y un nuevo punto de encuentro
Si lo que acababan de ver ya era desconcertante, lo que ocurrió después fue aún más inexplicable. Apenas unos segundos después de que el Tic-Tac desapareciera de la vista de Fravor, el USS Princeton volvió a contactar con los pilotos.
- «¡Se encuentra en su punto de encuentro previsto!»
El objeto había reaparecido a más de 90 kilómetros de distancia en cuestión de segundos. Lo imposible se volvía cada vez más real.
Este detalle es crucial. El USS Princeton no solo había detectado el UAP desde el inicio del incidente, sino que su sofisticado radar SPY-1 lo había estado rastreando durante días. Estos sistemas de detección avanzada, diseñados para monitorear y defender flotas enteras, confirmaban lo que los pilotos habían visto con sus propios ojos. El Tic-Tac no era una ilusión ni un error del radar. Era real.
Consecuencias inmediatas y revelación pública
De vuelta en el USS Nimitz, los pilotos intentaron procesar lo ocurrido. Lo vivido ese día quedó grabado en sus mentes, pero durante un tiempo el evento se mantuvo clasificado.
Sin embargo, en 2017, el New York Times publicó los videos filtrados del encuentro, junto con otros materiales desclasificados por el Pentágono. Uno de estos videos, grabado por el sistema FLIR del caza, mostraba claramente al objeto Tic-Tac en vuelo. La noticia sacudió el mundo.
¿Qué sabemos hoy? ¿Sigue siendo una zona caliente?
El área donde ocurrió el incidente, frente a las costas del sur de California, cerca de San Diego, sigue siendo una región de alta actividad UAP. Múltiples informes han surgido en los años posteriores, sugiriendo que estos objetos continúan operando en la misma región.
Además, en 2023, varios testigos testificaron en el Congreso de EE.UU. sobre la existencia de estos fenómenos. Entre ellos, David Fravor reafirmó su experiencia y señaló que la tecnología observada no es terrestre según nuestro conocimiento actual.
¿Hay una explicación oficial?
El Pentágono ha reconocido que el evento ocurrió y que no pueden explicar el comportamiento del objeto. Han sugerido que podría tratarse de tecnología avanzada de otra nación, pero hasta ahora no se ha identificado ningún país capaz de producir una nave con estas capacidades.
Un caso que sigue abierto
El incidente del USS Nimitz sigue siendo uno de los eventos OVNI más sólidos jamás registrados. No se trata de luces en el cielo o testimonios vagos; hay evidencia en video, registros de radar y testigos militares altamente entrenados. Hasta la fecha, nadie ha podido dar una explicación satisfactoria sobre lo que ocurrió aquel día en el Pacífico.

